Crónicas del Makar – Prólogo

La vida del hombre es apenas un miserable y entrecortado bostezo del tiempo, sin embargo, sus acciones trascienden y se encuentran extrañamente tejidas entre sí, dispuestas aparentemente desordenadas para llevarlos a tomar decisiones que a su vez generarán un efecto mariposa para el resto del universo. Todo depende quizá de en un solo instante.

Más, no se trate de entender al tiempo y su complejo jugueteo, mucho menos se considere como si éste fuese el simple devenir de sucesos que avanzan imperturbables y terribles como una enorme máquina de vapor; más bien y sin saber dónde ha comenzado, vemos como se extiende en una enorme red que, echada al mar se expande en todas direcciones y poco a poco va devorando a toda la vida oceánica, creciendo con cada criatura que captura y fortaleciéndose con cada nudo que se añade a su estructura.

Un nudo, un instante, una vida; la muestra irrefutable de la existencia descansa en un momento y por supuesto, en un lugar… En esta ocasión, este lugar es el Principado de Makar, un extraño espacio en un universo aún más extraño que parece haber quedado aislado después de las incontables batallas por su liberación; y aunque esta podría ser la definición de cualquiera de los países, o ciudades de este mundo lo ocurrido con la gente del Principado esta muy lejos de ser normal.

El Principado de Makar ha quedado habitado por algo más que personas; en él, crisol de conceptos, magia y emociones, se han logrado mezclar el dolor, la felicidad y las ambiciones de sus habitantes, haciéndolas casi seres vivientes, explotándolas hasta el límite para convertirlo todo en un ecosistema que les impide escapar y les obliga a comerse entre ellos como único escape.

La caótica ciudad parece estar al borde de un colapso, por un lado, la gran diferencia social ha dado origen a distintos gremios que controlan cada uno de los aspectos de la vida en mayor o menor medida; las clases sociales altas se codean con los sindicatos criminales de los cuales la Orden, la mejor organizada, está decidida a tomar el control de las calles; la muerte y la miseria se columpian en el patio de atrás de opulentas casas y aristocráticos palacios; sin embargo, la magia, las fuerzas cósmicas y los duelos caballerescos aun saben bailar al ritmo de vals en grandes salones iluminados tan rítmicamente como lo hacen dentro de alguna de las miles de grasientas cantinas.

Sin embargo y aunque sobran bailarines para este estrambótico carnaval, tres criaturas se aferran a las paredes llenas de hollín de la ciudad con particular necedad, representando a la perfección la decadencia del lugar; un Ladrón al que le han robado el corazón, un Mago que ha perdido la capacidad de sorprenderse y una Odalisca que no baila para nadie.

Por separado cada uno tendrá que evolucionar o morir, si es que puede, antes de simplemente perderse en el limbo que el tiempo ha fabricado para los habitantes del Principado, quizá y con un poco de suerte su muerte pueda no traer consecuencias aún peores.

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One Comment

  • Raul Navarro 12/04/2020
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    Excelente Jim! 😀